Interfleet Technology, una consultora internacional con un centro de ensayo en Estocolmo, es un experto en pruebas de vehículos ferroviarios, incluidas las pruebas de seguridad obligatorias durante el comisionado y las pruebas con vehículos en marcha destinadas a la resolución de problemas. Su labor consiste en verificar el comportamiento de marcha de los trenes, que cuestan millones de euros. Para ello, mide todos los parámetros que afectan a su seguridad, funcionamiento y, en última instancia, a su economía. Interfleet debe adquirir y analizar ingentes volúmenes de datos medidos con la mayor eficacia y corrección posibles, estudiando de forma exhaustiva todas las magnitudes mecánicas que afectan al tren.

En pocas palabras, la adquisición de datos es de vital importancia para el equipo de expertos itinerante de Interfleet. Cuando uno se pasa tres semanas haciendo ensayos ferroviarios en Suecia, la India o China, lo último que quiere es tener que volver sobre el terreno porque se ha pasado algo por alto. Por ejemplo, el comportamiento del tren con un gradiente concreto en una curva, a una determinada velocidad y con unas condiciones climáticas concretas... en una montaña de Siberia. Interfleet fabrica sus propios odómetros con sensores. No obstante, también recurre a los sistemas y al software de adquisición de datos de HBM, para gestionar grandes volúmenes de datos y para modificar las configuraciones de modo rápido y sencillo sobre el terreno.

Pioneros en el ámbito de los odómetros

En la década de los cincuenta, Interfleet formaba parte del departamento de ingeniería de SJ (la empresa estatal sueca de ferrocarriles); ya entonces era pionera en el campo de la tecnología de medición de ferrocarriles. El equipo de ensayos sueco fue el primero del mundo en emplear un odómetro (IWT) para vehículos ferroviarios. Desde entonces, han recorrido un largo camino que les ha llevado a ser los líderes mundiales en la actualidad.

Hoy en día se utilizan odómetros de última generación, capaces de gestionar frecuencias de hasta 3 kHz (IWT4). Los odómetros se equipan con lo último en sensores, y miden magnitudes tales como velocidad y aceleración, potencia, desplazamiento y extensión; parámetros como la fuerza y estabilidad de los raíles; o problemas de desgaste como la deformación del bastidor del bogie, hendiduras en el raíl o tensiones de flexión en los ejes. Los odómetros para los mercados internacionales se fabrican en el laboratorio de Interfleet de Solna, cerca de Estocolmo.

Hasta 170 puntos de medición

Este tipo de estudios están dirigidos a los fabricantes y propietarios de los vehículos, como Siemens, Alstom, Bombardier, LKAB, Vale e Indian Railways, a los que los ingenieros de Interfleet ofrecen una solución global que cubre la cadena de medición completa. Los equipos de adquisición de datos se instalan en el tren, junto con odómetros fabricados a medida.

Los sistemas de adquisición de datos utilizados son QuantumX o MGCplus de HBM, en cada vagón se instalan nodos de adquisición. El sistema permite monitorizar datos a bordo clasificarlos en tiempo real. Un estudio a gran escala puede abarcar hasta 160 o 170 puntos de medición, con sensores distribuidos por todo el vehículo y varios pares de odómetros en el convoy. Toda esta instalación se comunica con el sistema a través de líneas de fibra óptica que recorren los vagones. En los estudios más complejos, el equipo de medición puede ocupar varios palets, mientras que en los más sencillos, todo se puede instalar en una única plataforma.

La verificación de los prototipos a escala real se completa en un plazo de entre dos y tres semanas, que los trenes dedican a recorrer la red ferroviaria. "Para obtener todas las combinaciones de datos necesitamos llevar a cabo un análisis exhaustivo, en el cual se recopilan varios gigabytes de datos a diario", explica Jan Wännman, experto de Interfleet en Suecia.

"Como clasificamos los datos en cuanto los obtenemos, podemos estar seguros de que recogemos todo lo que necesitamos. Trabajamos en el tren, en contacto permanente con el conductor, pidiéndole que conduzca a distintas velocidades o que aumente o reduzca la carga. De este modo nos aseguramos de cubrir todas las condiciones necesarias. Una vez que hemos terminado, extraemos los datos de los archivos binarios utilizando el programa de adquisición de datos catman de HBM, y los analizamos con programas como Matlab en función de criterios predefinidos. Esta operación puede llevarnos hasta una semana".

Confianza en el sistema

Tras varias semanas midiendo sobre el terreno, el equipo de Interfleet vuelve al centro de ensayos de Solna y prepara su próximo estudio. Para organizar un nuevo estudio se requiere una planificación meticulosa.

"Cuando hacemos mediciones de campo, existen muchos parámetros que pueden dar lugar a error o que no podemos controlar. Por ejemplo, el viento y las condiciones climáticas, la presencia de hojas sobre las vías o cualquier otro problema que surja durante el breve espacio de tiempo en el que se lleva a cabo el estudio. La propia naturaleza de nuestro trabajo conlleva bastante incertidumbre ya de por sí. Por eso necesitamos un sistema de adquisición de datos en el que podamos confiar, y QuantumX y MGCplus de HBM han demostrado que son fiables. Además, resulta fácil modificar la configuración del estudio en caso necesario. Solo hay que activar y desactivar canales, sin necesidad de reprogramar toda la configuración. Esta escalabilidad y flexibilidad sobre el terreno no tienen precio", señala Jan Wännman.

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