En la pole con HBM: step-1 lleva el MiKAR C301B hasta la parrilla de salida.

Participar en una carrera de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) con un vehículo propio: tal es el sueño que inspiró a un grupo de entusiastas de los deportes del volante que, en 2008, se pusieron a trabajar en un coche rápido muy especial, en el marco del proyecto step-1. El coste de desarrollo de aquel vehículo, bautizado como MiKAR C301B, no se aleja mucho de lo que cuesta un Fórmula 1 o un coche para el Campeonato Alemán de Turismos (DTM), pero la financiación escasea. Por suerte, las limitaciones de presupuesto se salvan con ganas, pasión e ideas excelentes.

Por eso no es de extrañar que el proyecto cuente con el respaldo de 35 pymes y universidades. HBM también participa, aportando equipos avanzados de pruebas y medición, como el registrador de datos móvil universal QuantumX. El registrador QuantumX hace una contribución indispensable a las pruebas dinámicas del vehículo y a los ensayos de rendimiento en pista de pruebas, que son esenciales para la seguridad de este prototipo deportivo E2-SC y para que obtenga la licencia de la FIA.

Ocho años para obtener una licencia de la FIA, con inteligencia, pasión y confianza como capital inicial

Muchas personas sueñan con construir su propio coche de carreras y conducirlo en una prueba oficial de la FIA. En el caso del Sports prototype Team Engineering Project - 1 (abreviado como “step-1”), ese sueño pronto se hará realidad. Tras la próximas pruebas previstas para el invierno 2016/2017, que esperemos concluyan con buenos resultados, el proyecto obtendrá una licencia de fabricante de vehículos de la FIA. Una vez conseguido este objetivo, el siguiente será la obtención de una licencia para pilotar el MiKAR C301B en carreras oficiales en circuitos y hill climbing. Será un logro notable, ya que, a pesar de unos recursos económicos extremadamente escasos, tan solo han transcurrido seis años entre el inicio del proyecto y las primeras pruebas en el circuito de competición de Hockenheim. Este comienzo tan prometedor ha sido posible gracias al compromiso incondicional de todos los estudiantes, técnicos e ingenieros que participan en el proyecto. Todos ellos han dedicado sus tardes y fines de semana libres a llevar el MiKAR C301B hasta a la pole position, bajo el lema "Ideas inteligentes, no presupuesto".

Este inusual proyecto, que se gestiona sin contratos escritos y cuyos hallazgos en materia de investigación —de código abierto— están a disposición de todos los socios, ha recibido el apoyo de más de 35 pequeñas y medianas empresas, además de varios centros universitarios. Todos ellos tienen áreas de conocimiento especializado y hacen aportaciones útiles a la red abierta de step-1. Las proezas del proyecto hablan por sí solas: en 2016, batió por dos veces el récord del circuito de carreras de Bilster Berg —nadie lo conseguía desde hacía tres años— y con holgura. Y, en 2017 el MiKAR C301B debutará en la parrilla de salida de una carrera de la FIA. HBM es parte de este éxito.

HBM garantiza la seguridad en la pista

HBM es socio de desarrollo del proyecto step-1. Suministra equipos de pruebas y medición fiables con los que se efectúan mediciones esenciales en condiciones de conducción; por ejemplo, el registrador de datos móvil autónomo QuantumX CX22B-W, el módulo universal MX840B y galgas extensométricas. Los datos de carga de alta precisión que se obtienen durante las pruebas de conducción aportan una información muy valiosa sobre las fuerzas y tensiones que se ejercen sobre los componentes relevantes para la seguridad, y sobre sus efectos en la estructura. De alguna manera, son un seguro de vida de valor incalculable para los pilotos. Además de la deformación, el módulo también mide directamente la aceleración y la temperatura. Un bus CAN permite almacenar en la memoria de datos señales sincronizadas de velocidad de rotación, velocidad del vehículo, la marcha que se encuentra seleccionada en cada momento y muchos otros parámetros.

Pero aún hay más. Con la ayuda de un sensor GPS conectado a QuantumX, también es posible registrar la ubicación geográfica exacta, la velocidad del vehículo y el tiempo absoluto, e incorporarlos a los datos de medida. Esto hace posible un análisis sincronizado de todas las señales sobre un mapa, que se carga en catman desde Google Maps. La visualización pormenorizada de los valores medidos en cada posición en la pista de pruebas permite que los desarrolladores entiendan con precisión cada situación de la conducción. Pueden analizar las cargas qué actúan sobre el coche de carreras, y saber cuándo y dónde se producen. Con toda esta información, la construcción y la puesta a punto del MiKAR C301B se pueden optimizar de forma más específica. El siguiente punto de la agenda es la adición de una cámara, con la que se grabará el movimiento del vehículo.

Como es natural, el precursor del proyecto step-1, Michael Kerber, está entusiasmado con las numerosas posibilidades que ofrece la adquisición de datos móviles con QuantumX, y con la facilidad del análisis de los datos de carga y potencia con catman AP, de HBM. Las prestaciones y la facilidad de manejo de este amplificador universal —por no hablar de la sencillez con la que interaccionan entre sí todos los componentes de HBM— han impresionado a estos curtidos desarrolladores que, por cierto, trabajan para un conocido fabricante de vehículos. Lo mismo se puede decir de la asistencia al proyecto que prestan las personas de contacto designadas por HBM.