Del primer laboratorio de calibración DKD a la acreditación DAkkS de la actualidad

Nuestra más sincera felicitación al DKD (Servicio de Calibración Alemán) por sus 40 años fructífera colaboración con laboratorios de calibración acreditados. Desde su fundación en 1977, el DKD ha demostrado su vocación de permanencia, a lo largo de una historia con hitos importantes, como su transición al DAkks (organismo alemán de acreditación) y su posterior refundación en 2011.

El camino hacia el primer centro de calibración del DKD

Allá por 1967, diez años antes de que se fundara el DKD (Servicio de Calibración Alemán) HBM puso en marcha un proyecto de instalación de tres máquinas de ensayos de carga directa. Las máquinas de carga directa se basan en la fuerza generada por pesos en el campo gravitatorio de la Tierra. Estos pesos, definidos con alta precisión, garantizan una incertidumbre de medición óptima de la magnitud de medida “fuerza”.

En el contexto de aquel proyecto, los pesos fueron definidos por el PTB (instituto alemán de metrología). El resultado fue un informe de pruebas que especificaba el peso y su respectiva “incertidumbre” (no se sabe cómo se definió esa incertidumbre, que es distinta del concepto de incertidumbre de medición que se utiliza comúnmente en la actualidad). Como se asumía que los pesos eran, el factor determinante de la máquina, su incertidumbre se correlacionó directamente a la exactitud de medida de la máquina.

Máquina de ensayos de carga de 1967
Informe de pruebas de los pesos de la máquina de ensayos de carga directa
La máquina de ensayos de carga en HBM

Cuando, en 1977, se anunció que los laboratorios de calibración industriales podrían obtener acreditación del PTB, HBM se mostró sumamente en explotar esa posibilidad. La finalidad era la de “medir mejor”, y también la trazabilidad del conjunto de la máquina, y no solo de los pesos. Para certificar las máquinas de ensayos de fuerza como dispositivos de calibración fue preciso llevar a cabo pruebas exhaustivas. Para ello, se hicieron medidas primero en el PTB empleando dispositivos de transferencia, y después en HBM. Se compararon los resultados y se determinaron las discrepancias. Fue un proceso extraordinariamente laborioso. Dos miembros del PTB (uno de ellos el Dr. Sawla, director del laboratorio de fuerza del PTB durante muchos años) llevaron a cabo las mediciones iniciales en HBM, que duraron de 3 a 4 semanas. Al final, se llegó a la conclusión de que el montaje mecánico afectaba a los resultados de medida. Aquella colaboración técnica aportó grandes beneficios a HBM y le permitió acumular una importante experiencia.

Como resultado de todas aquellas mediciones exhaustivas, el PTB emitió un certificado de pruebas de la máquina de ensayos de fuerza, consistente en un informe detallado de las mediciones, con resultados y diagramas cuidadosamente dibujados sobre papel milimetrado.

El sistema de 20 kN se certificó como la primera máquina de ensayos de fuerza, pero solo para el rango comprendido entre 1 y 10 kN. El motivo de esta restricción hay que buscarlo en la feria de Hannover, que estaba a punto de celebrarse, y en la que se deseaba presentar el laboratorio de calibración como un ejemplo de calidad.

Aparte de satisfacer los prerrequisitos técnicos, también fue preciso cumplir los requisitos oficiales. Para ello se firmó un contrato entre el PTB y HBM. Como anécdota llamativa, una nota al pie del contrato decía que el Párrafo 11 quedaba pendiente de modificación. Ese Párrafo 11 hacía referencia nada menos que a la responsabilidad. Hoy día parece inconcebible que alguien pueda firmar un contrato en el que no se aclare un punto tan vital. Pero ahí es donde HBM tenía ventaja con respecto a otras empresas más grandes, y fue certificada como el primer centro de calibración del DKD, con fecha de 4 de julio de 1977. El certificado tenía el número 0101.

En aquel momento todavía no existía un modelo de certificado de acreditación. El primer documento oficial llevaba por título la palabra “Confirmación”, y no figuraban en él ni el águila de la República Federal de Alemania ni el logotipo del DKD. El logotipo del DKD no aparece en documentos de HBM hasta una Confirmación del año 1989, y el primer certificado “de verdad” es de 1992.

Certificado de pruebas de la máquina de ensayos de fuerza, con diagrama
Firmas al pie del primer contrato entre el PTB y HBM
Certificado de acreditación de HBM como primer laboratorio de calibración del DKD

De la fuerza al par, o cómo se fueron añadiendo magnitudes

Posteriormente, en 1979, las tres máquinas de ensayos de fuerza del proyecto de 1967 se certificaron como dispositivos de calibración. En los años siguientes se produjo un desarrollo continuo. En 1980, se incluyó en la acreditación la magnitud “presión”, con tres medidores de peso muerto de 60 bar, 600 bar y 3500 bar.

En 1986 le siguió la relación de tensión "mV/V", de 0 mV/V a 10 mV/V con tensiones de alimentación del puente de 5 V y 10 V, y frecuencia portadora de 225 Hz. Más adelante se añadirían otras frecuencias portadoras. La aceleración se añadió como magnitud de medida en 1987, aunque se abandonó en 1993, después de que solo se llevara a cabo una única calibración en ese periodo. La necesidad de calibración todavía no estaba normalizada en la industria. La adición del par en 1990 tiene un especial interés, porque por aquel entonces el PTB no contaba con una unidad de calibración de par. Por tanto, hasta 1992/1993, la máquina de ensayos de par de 20 kN fue algo así como el patrón alemán en funciones.

Mayor precisión, fuerzas más altas... los requisitos se hacen más exigentes

Por entonces, empezaron a proliferar aplicaciones que requerían sensores con una precisión aún mayor. Para dar respuesta a esa demanda, se construyeron nuevas máquinas de ensayos de carga directa, más avanzadas, con mejoras en la incertidumbre de medición (2,5 kN y 25 kN en 2000; 200 N en 2003; 1 kN·m y 25 kN·m en 2005).

El paso siguiente fue la expansión, para cubrir fuerzas y pares más altos. Dichas máquinas trabajan según el principio de referencia y utilizan transductores de referencia, debido a que los pesos resultarían demasiado grandes y poco manejables. En 2009 entró en servicio una máquina de ensayos de fuerza para calibración hasta 5 MN en sentido de tracción y de compresión. En 2015 empezó a trabajar una máquina de ensayos de par hasta 400 kN·m.

Unidad de calibración de par hasta 25 kN·m.
Unidad de calibración de par hasta 400 kN·m.
Listado de unidades de calibración de fuerza y par de HBM en 2017

La acreditación abre la puerta a la aceptación internacional e impulsa la innovación

HBM recibió su primera acreditación del DAkkS (organismo alemán de acreditación) en 2012, lo que supuso perder el número de acreditación DKD-0101. Puesto que nuestro laboratorio de ensayos de seguridad ya había sido acreditado por el DAkkS, se utilizó su número de expediente 12029. La ventaja de este cambio fue que, a partir de entonces, se podían realizar inspecciones conjuntas del sistema.
Al fin y al cabo, la acreditación del laboratorio de calibración y el sello ILAC MRA tienen una importancia capital para una empresa global, ya que es la única manera de garantizar la aceptación internacional y el acceso a los mercados. HBM fue la primera empresa alemana en obtener la certificación ISO 9001, en 1986. Por otro lado, el sistema de gestión ambiental de HBM cuenta con certificación ISO 14001 desde 1996.

Como empresa, HBM se beneficia de disponer de un laboratorio de calibración acreditado porque los requisitos de las aplicaciones de precisión están bien caracterizados. Igualmente, este know how impulsa la innovación y el desarrollo de productos. Las unidades de calibración del laboratorio acreditado se emplean también en los proyectos de desarrollo. A su vez, el laboratorio de calibración hace uso de los equipos de precisión de pruebas y medida de la empresa.

En otro orden de cosas, el “nuevo DKD” es un importante foro de conocimiento —como queda especialmente patente en las reuniones del comité de expertos del DKD—, ideal para intercambiar información entre los laboratorios de calibración y el PTB. Otro aspecto importante es la compilación conjunta de directrices del DKD, que se encuentran disponibles gratuitamente. Y, para terminar, HBM se beneficia enormemente del apoyo que brinda el DKD en forma de comparaciones interlaboratorios y de abundantes seminarios.

Por todo ello, queremos desearle al DKD un brillante futuro. Estamos convencidos de que, en adelante, la colaboración del DKD con laboratorios de calibración acreditados seguirá siendo tan fructífera como hasta ahora.

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